Alrededor de 500 de las mayores empresas estadunidenses — e incluso su gobierno — tienen departamentos dedicados al monitoreo de cada paso de la competencia. Aunque muchos de estos métodos de “espionaje” no estén indicados, esta es una forma de lidiar con lo impredecible, anticipar sorpresas y medir los factores que interfieren con el éxito de un negocio. Y esto no sólo en el ámbito nacional.

Esta estrategia se conoce como inteligencia competitiva. Su acción consiste en captar información relevante sobre la competencia, los clientes, los proveedores y el mercado como un todo, no sólo para reaccionar frente a los imprevistos, sino para anticipar tendencias, hacer un modelo de negocios sustentable y crear estrategias que impulsen el crecimiento.

En este post hablaremos un poco más sobre la inteligencia competitiva y por qué su empresa necesita adoptar esta estrategia. ¡No pierda detalle!

¿Por qué las empresas deben adoptar este tipo de estrategia?

Las organizaciones requieren recolectar toda la información del mercado de manera inteligente, no solo para entender el comportamiento de sus clientes, sino, principalmente, para reducir costos.

Puede no parecer así, pero la competencia es una excelente fuente de información. Utilizar la inteligencia competitiva, también conocida como IC, es una manera de aprender a optimizar sus estrategias a corto y largo plazo, con base en la competitividad definida por el mercado.

Es una forma práctica y una metodología innovadora para monitorear las actividades y analizar lo que está haciendo la competencia, para definir lo que es tendencia en el mercado, evaluar las mejores oportunidades (SWOT) y superar los resultados de estos competidores por medio de planes y decisiones más acertadas.

De forma más coloquial, es “conocer el enemigo para conocerse a sí mismo”. Pero la verdad es que, con la globalización y el cambio en el comportamiento de los consumidores y el mercado, lo que antes era visto como una “amenaza” se transformó en un aliado para que gerentes y controllers adopten un estilo de acción más enfocado en los resultados.

¿Cómo utilizar la inteligencia competitiva?

Muchas empresas están enfocadas en un modelo de análisis y acompañamiento de inteligencia de mercado informal — por medio de búsquedas esporádicas, recolección de datos irrelevantes o por la prensa. Esta práctica se muestra ineficaz, porque la mayoría de los procesos ya están andando — o peor aún: ya ocurrieron.

La inteligencia competitiva ayuda a las empresas a aprender más rápidamente y a cambiar su plan de negocios de manera más innovadora. En el mercado donde surgen cada vez más negocios con la misma propuesta, con el mismo patrón e incluso con los mismos productos y servicios, diferenciarse es la regla de oro para crear una ventaja competitiva.

La aplicación de la IC se basa en fuerzas como entrada, poder de negociación de los proveedores y compradores, amenaza de substitución y rivalidad. Las estrategias se basan en analizar esta información y formar un equipo de planificación que identifique oportunidades y amenazas, comprenda el impacto de sus acciones sobre el mercado y sobre la misma competencia.

Internet ha facilitado este análisis gracias a la numerosa información disponible on-line, donde hay un intercambio efectivo de datos entre organizaciones, proveedores y usuarios y una socialización en tiempo real — lo que hace posible crear ambientes únicos para la recolección de datos.

Una acción esencial para las organizaciones es capacitar profesionales no solo para reunir esta información, sino también para interpretarla de manera proactiva — y no sólo reactiva, como ocurre con la mayoría de los negocios en el mundo empresarial.