A medida que los mercados se vuelven cada vez más competitivos, los gerentes necesitan encontrar medios para que sus procesos sean más eficientes y alcancen mejores resultados.

En ese sentido, surge el concepto de Lean Six Sigma y los beneficios que puede obtener una empresa con su aplicación. ¡Continúe la lectura de esta publicación y sepa más sobre el tema!

¿Qué es Lean Six Sigma?

Para entender mejor la metodología Lean Six Sigma, primero es necesario comprender sus conceptos separados:

  • Lean es una filosofía de trabajo que tiene como objetivo la eliminación de los desperdicios en una empresa y la eliminación de los procesos que no agregan valor al cliente;
  • Six Sigma (o 6 sigma) es una metodología de trabajo que se trata de un conjunto de buenas prácticas creadas para optimizar el desempeño de los procesos, por medio de la eliminación de los defectos e inconformidades, considerando las especificaciones de la empresa.

Lean Six Sigma es la unión de ambas filosofías buscando alcanzar la excelencia, por medio de procesos optimizados de reducción de desperdicios. Ese concepto surgió debido a que las empresas necesitaban hacer que sus operaciones fueran más eficientes.

¿De qué forma se aplica en una empresa?

La aplicación del concepto de Lean Six Sigma es válida para cualquier empresa que busque hacer que sus operaciones sean más acertadas y, además, buscan maximizar sus resultados. Por lo tanto, el primer paso para esto es romper los paradigmas y estar dispuesto a cambiar.

El cambio se inicia, de hecho, con el mapeo de los procesos. Además de evaluar el flujo de actividades en busca de fallas y desperdicios (para que puedan ser eliminados), también es necesario entender cómo la empresa crea un valor para sus clientes.

Cuando la creación de un valor es definida, es momento de identificar cuales etapas de cada proceso no contribuyen a ese objetivo, en búsqueda de eliminarlas y adecuar los métodos de trabajo, para que las operaciones no afecten el rendimiento.

El enfoque debe centrarse en la mejora de los procesos y en evitar desperdicios, que pueden ser caracterizados como:

  • Súper producción;
  • Ociosidad (alto tiempo de espera por materiales, herramientas, informaciones, etc.);
  • Exceso de inventario;
  • Cuellos de botella en transportes; y otros.

De manera general, el objetivo es implantar esa filosofía en la empresa y crear condiciones para que los materiales correctos sean utilizados, en el lugar adecuado, con la cantidad ideal, siempre evitando acumulaciones y pérdidas y corrigiendo los defectos que presenten los procesos.

¿Qué beneficios proporciona?

Adoptar la metodología Lean Six Sigma proporciona diversas ventajas para las empresas, ya sea en la producción o en el resultado general. Entre los beneficios principales se pueden mencionar:

  • Procesos cada vez más eficientes y eficaces;
  • Aumento de la calidad de los productos y servicios;
  • Eliminación de desperdicios y actividades que no agregan valor al resultado final;
  • Cambio cultural positivo;
  • Disminución de la variación en los métodos de trabajo, lo que facilita el seguimiento de los resultados
  • Reducción de costos
  • Aumento de la satisfacción de los clientes

La aplicación de Lean Six Sigma, a pesar de consumir mucho tiempo, es relativamente simple y hace que la empresa alcance la excelencia en sus actividades. Además de eso, con todas las mejoras alcanzadas, es seguro decir que también se obtiene un aumento en las ventajas competitivas en el mercado.

¿Le gustó el artículo? ¿Quiere conocer 6 consejos para contribuir en el éxito en su negocio? ¡Entonces ingrese en esta publicación!