Muchas veces, reducir los costos de la empresa se vuelve una necesidad para el administrador.

Sin embargo, es extremadamente importante que él sepa de qué manera hacerlo, al final, esta iniciativa impactará en las estrategias de la empresa. Al contrario de lo que muchos piensan, reducir costos no significa algo malo y no siempre implica despido de empleados – pudiendo, incluso, servir como estímulo para mejorar la eficiencia de la empresa.

¿Quiere saber cómo reducir costos sin impactar negativamente en la empresa y afectar a los trabajadores o el clima organizacional de la institución? ¡Entonces continúe la lectura y tome nota de nuestros consejos!

Haga un mapa de desperdicios

El primer paso es identificar dónde la empresa desperdicia recursos. Pequeños gastos, considerados insignificantes, pueden representar un gran ahorro en el emprendimiento.

La electricidad e un buen ejemplo de este concepto. En muchos países la energía eléctrica representa un gasto muy elevado (Brasil es uno de los países con la energía eléctrica más cara del mundo). Por ello, verifique la eficiencia de los artefactos que utiliza en su empresa. cambiarlos, por modelos más económicos, puede ser una buena inversión.

Trabaje con metas

Las empresas necesitan metas, no sólo para incentivar el crecimiento, sino también para medir el asertividad de las decisiones tomadas. A la hora de reducir costos, el  emprendedor debe decidir cómo reducir estos costos,  y será necesario optar por mantener las estrategias acertadas del pasado, en detrimento de aquellas equivocadas.

Una buena fuente de información es evaluar las metas que fueron (o no) alcanzadas. Ellas traerán datos valiosos.

Mejore el proceso de entrenamiento

Reproceso es sinónimo de perdida. Si su empresa tiene grandes índices de reproceso, investigue la causa. En muchos casos, los trabajadores no recibieron entrenamiento adecuado y, por ello, no consiguen desempeñar su función con calidad, desperdiciando su jornada de trabajo y, en algunos casos, materia prima.

En vez de iniciar un proceso de contratación de personal — normalmente, algo costoso — estudie entrenar a los trabajadores existentes. Además de ser más económico, contribuyendo a la reducción de costos, esta iniciativa puede mejorar mucho la productividad de la empresa.

Reevalúe las inversiones de la empresa

Una buena forma de descubrir cómo reducir los costos es reevaluar las inversiones de la empresa. Muchos negocios tienen inversiones distantes de su área de actuación. En algunos casos, la tasa de retorno no es ventajosa, generando sólo gastos para mantenerlos.

Las inversiones de su empresa, además de seguras, deben ser sencillas de administrar — de este modo, usted economiza en tasas y/o costos en profesionales responsables por hacer el seguimiento.

Busque nuevos proveedores

Además de mejorar el proceso de compras, reunirse con sus proveedores puede ser una oportunidad de descubrir cómo reducir costos. En muchos mercados, ha habido un aumento en el número de empresas que pueden considerarse potenciales proveedores. Corresponde al área de compras evaluar la reputación de las mismas — además de aspectos como la logística de entrega y los plazos de pago — para saber si es viable cambiar de proveedor.

El emprendedor debe estar atento a las oportunidades de reducir costos en su empresa. Esta actitud, normalmente, logra mejoras en los procesos y solidez financiera para el negocio. No debe ser encarada de forma negativa, y mucho menos asociada al despido o disminución en la calidad del producto final.

Se trata de un avance natural y constante, presente en empresas exitosas. Es necesario que el empresario mantenga los datos de su negocio de forma organizada y segura, pues ellos serán fundamentales a la hora de trazar caminos para aliviar los procesos de la empresa. Recuerde: ¡es imposible administrar lo que no se puede medir!