Un empresario sabe que estar atento a los indicadores de su negocio es fundamental para tomar decisiones estratégicas con relación al mismo. Sin embargo, muchos conceptos terminan confundiendo a los empresarios y, al final no siempre es fácil entender porque una información es, de hecho, relevante y debe ser analizada.

Uno de esos indicadores es el que revela el valor del patrimonio líquido de la empresa. Veamos cómo analizarlo.

Pero, ¿Qué es el Patrimonio Líquido?

Todo lo que su empresa posee es su patrimonio, entonces, ¿No es lo mismo? Los equipos de informática, la flota de vehículos, el saldo en las cuentas bancarias, las aplicaciones financieras, los inmuebles, etc. Si por una razón cualquiera decide cerrar las actividades de su empresa, ¿El patrimonio de la empresa es capaz de pagar las deudas de la misma? Esa es la respuesta que el cálculo de patrimonio líquido nos ofrece.

Lógicamente, ningún negocio tiene como objetivo cerrar sus actividades. Todo negocio trabaja adquiriendo deudas que estimulan sus actividades, generando activos que pagan las deudas adquiridas. Por eso es muy importante conocer el valor de ese cálculo, pues el patrimonio es un indicador de la salud financiera de la empresa.

Un patrimonio líquido negativo puede sugerir a los socios que no es el mejor momento para que la empresa realice inversiones, por ejemplo, siendo prioritario en ese período aplicar estrategias que apunten a la economía de los recursos.

¿Cómo calcular el patrimonio líquido?

El patrimonio líquido es el resultado de la siguiente cuenta: activos – pasivos. Los activos están localizados en el lado izquierdo del balance patrimonial, representando todos los derechos que la empresa tiende a recibir.

A la derecha del balance patrimonial están los pasivos, que revelan los valores de las deudas y obligaciones de la empresa. En esta cuenta entran diversas cuentas, como la nómina de los trabajadores, financiamientos, préstamos, proveedores, etc.

Un balance patrimonial que representa como valor de patrimonio neto el monto de R$ 100 mil, indica que, si la empresa cierra esas actividades en ese momento, el emprendedor pagaría todas sus deudas y aun así saldría del negocio con ese valor.

Por eso, es muy importante tener como objetivo el crecimiento mensual del patrimonio neto, por muy pequeño que sea.

Como el patrimonio indica la salud financiera de la empresa, este puede ser considerado por instituciones bancarias a la hora de conceder un préstamo al negocio. Ese sería una de las razones por las que es bueno tener un resultado positivo, al final, la empresa podrá perder acceso a las líneas de crédito como resultado de un patrimonio líquido negativo. Eso puede comprometer su crecimiento.

Los empresarios pueden repensar sus asociaciones en caso de que el balance general indique que la empresa ha contraído muchas deudas. No es la regla, pero es posible. Ese cálculo es indicado por los contadores como una de las informaciones fundamentales de análisis a la hora de leer un balance patrimonial.

Patrimonio líquido: Los números hablan

La historia de una empresa es escrita con números, por eso, es muy importante saber cómo analizar correctamente el patrimonio líquido, pero no solo eso.

Mantener un control atento sobre las finanzas de la empresa facilita la toma de decisiones estratégicas, garantizando el éxito del negocio. Por eso, no deje de leer este artículo. Allí explicamos las razones por las que la gestión financiera merecen su atención. ¡Feliz lectura!