Una de las formas de garantizar el crecimiento de su empresa es atraer la atención de nuevos inversionistas. Personas que creen en el potencial de su producto/servicio y están dispuestos a invertir su dinero en él, con el fin de obtener un retorno proporcional durante este proceso. Uno de los factores que entra en juego es la valoración de su empresa.

Este es uno de los indicadores más importantes de su empresa a la hora de buscar nuevas inversiones, y está influenciado por algunos factores. Uno de ellos, en caso de que usted lo desconozca, es si sus empleados trabajan durante largas jornadas. Aquí la pregunta es: ¿cómo? Esta publicación proporcionará la respuesta.

¿Qué es valoración?

En forma simplificada, este concepto representa el valor que una empresa tiene ante los ojos del mercado y sus inversionistas. No sólo en términos cuantitativos, como los ingresos anuales, sino también en términos cualitativos, como su reputación en un sector específico.

El valor final de este indicador se va a generar mediante una serie de procedimientos, que dependen mayormente de las herramientas utilizadas para recopilar los datos. Estos incluyen elementos como la opinión pública, las actividades comerciales en el pasado, el riesgo estimado, etc. Normalmente, este cálculo se realiza utilizando los siguientes pasos:

  1. Estimado del flujo de caja proyectado;
  2. Comparación de la relación costo/beneficio entre la inversión en la empresa y otras oportunidades disponibles, como cuentas de jubilación o bolsa de valores;
  3. Añadir los resultados al valor actual, estimar las ganancias totales del período.

¿Cómo afectan las largas jornadas a este indicador?

La forma en que los empleados que trabajan largas jornadas pueden afectar la valoración de su empresa puede variar. Para simplificar esta explicación, ofreceremos algunos ejemplos de conclusiones a las que los inversionistas pueden llegar basados en esta variable:

Trabajar largas jornadas es señal de baja productividad

Si un profesional necesita dedicar 10 horas diarias para alcanzar sus objetivos, mantener el nivel de ganancias del mercado y/o cubrir sus gastos personales, esto es una señal de que la empresa  no está ganando lo suficiente. Además, los inversionistas pueden sospechar que se trata de un comportamiento abusivo por parte de la administración, lo cual es algo con lo que ningún líder empresarial quiere asociarse.

Los equipos fatigados no son productivos a largo plazo

La acumulación de horas extras tiende a perjudicar el rendimiento de un equipo a largo plazo. Los pequeños picos en la demanda pueden significar ocasionalmente jornadas más largas, pero si esta situación se vuelve “normal”, los empleados pronto se fatigan y se vuelven improductivos. Y esto es lo más importante para un inversionista a largo plazo. Además, la pérdida de productividad aumenta la rotación del equipo, lo que dificulta la consolidación de su trabajo.

Un número moderado de horas extras indica un equipo comprometido

Trabajar horas extras, cuando se está bien alineado, refleja una administración eficiente y un equipo dedicado a su trabajo. Si usted es capaz de demostrar que estos pequeños picos de productividad están asociados a ingresos por encima del promedio, será capaz de inspirar mucha más confianza en sus inversionistas.